Desde este mes de enero 1.059 profesionales de salud entre médicos, enfermeras, obstetras y odontólogos fortalecerán el acceso a los servicios de salud en las comunidades de las provincias de Chimborazo, Tungurahua, Cotopaxi y Pastaza, en cumplimiento al año de salud rural, cohorte enero-diciembre de 2025.

El año de salud rural es el período de servicio que deben cumplir los profesionales de la salud como requisito previo para obtener la habilitación por parte de la Autoridad Sanitaria Nacional, permitiéndoles ejercer su profesión en Ecuador. Este servicio es obligatorio para todos los profesionales de las Ciencias de la Salud.
Este programa que lleva a cabo el Ministerio de Salud Pública (MSP) busca garantizar atención integral a mujeres embarazadas, niños, adultos mayores y personas con discapacidad, promoviendo tanto la medicina preventiva como la curativa. Los profesionales también desempeñarán un papel esencial en campañas de vacunación, la lucha contra la desnutrición crónica infantil, la reducción de la mortalidad materna y la promoción de hábitos saludables.
Durante el evento de inducción realizado el lunes 6 de enero, Gabriela Pacheco, coordinadora Zonal 3 Salud dio la bienvenida a los profesionales de salud que inician su año de salud rural. “Este es un paso importante no solo para sus carreras, sino para las comunidades que se beneficiarán de su compromiso. Su presencia fortalecerá la calidad y cobertura de los servicios de salud en las 4 provincias de la zona 3, asegurando un impacto positivo en la vida de miles de personas”, enfatizó.
El proceso de inducción estuvo enfocado en temas clave como vigilancia epidemiológica, promoción de la salud, redes de atención, planificación y estadísticas, estrategias de vacunación, prevención y control de enfermedades, uso de tecnologías de información y comunicación (TICs), además de conocer sus derechos y deberes como servidores públicos.
Una vez concluida la capacitación los profesionales se integrarán a las unidades de salud previamente asignadas, donde formarán parte de los Equipos de Atención Integral de Salud (EAIS). Desde estos establecimientos contribuirán al fortalecimiento del sistema sanitario, beneficiando directamente a las comunidades más vulnerables de la región






